29.1.13

Recuerdos de Neila_5_


Un tercer ciclo se avecinaba...



Muchas veces ocurrió de nuevo que el gran satélite se cruzó entre el gran árbol y yo,, mas nada como la ves anterior ocurrió,, me fijé que cada vez que sucedía esto, el resto de astros que a mi alrededor se movían,, estaban en una posición distinta,, mas ellos también eclipsaban el gran árbol cada cierto tiempo.

Observé como la civilización que habitaba Neil se estaba a preparar para un acontecimiento similar al del último cambio de ciclo. Para eso hicieron crecer en el lado opuesto,, justo arriba del gran árbol,, un extraño árbol aún mayor, su fin no conocía, mas durante ciertas alineaciones se reunían cerca de él.

Dos largas hojas parecían ser utilizadas para captar y manipular la energía, dos anchas esferas cupulares la dirigían y enfocaban hacia su destino,, cerca de ellas había otra esfera más pequeña fusionada con una tercer hoja, ésta era la más importante, conseguía que la energía de otros planos se condensase y manifestase en el plano físico.

El extraño árbol, al cual llamaban Naen, que en su idioma significa "la polaridad" tenía una apertura en su tronco, al lado de la única rama que sobresalía del,, en dicha cavidad utilizaron la tecnología del cristal para construir geométricas estructuras que gracias a su forma les permitían utilizar la energía de manera muy precisa.



Al fin llegó el momento tan esperado, encima del gran árbol estaba el alargado astro que orbitaba en torno al gran satélite que estaba alineado con él y a su vez con la pequeña estrella y luego yo,, al otro lado Naen, el cual movía sus hojas en un compás inverso, del tronco expulsaba una luz multicolor que aumentaba de frecuencia a medida que el cenit de la alineación se acercaba,, cuando tal acontecimiento se manifestó un rayo de luz partió desde Nein hacia el gran árbol, atravesándome a mi y al resto que en su camino se encontraba, y es que esa luz no tenía sombra, pues el suelo iluminaba y dentro del también,, así llegó hasta las cuevas que debajo del gran árbol se originaran, y dentro dellas los animalplanta aún residían.


A partir de ese momento los cambios fueron notables, el gran satélite, luego de deambular durante toda su vida, ahora comenzó a adaptarse a una nueva órbita, en la cual no se cruzaba nunca con los grandes árboles, giraba equidistante a ellos, entonces, tal como pasó en su momento con Neil, pude comunicarme con él, lo acepté como planeta, y Neil y yo le llamamos Anfisu que quiere decir "el creador de noches". A su fiel satélite alargado le llamó Pvinh debido claro está a sus flexibles extremidades.


Lo más curioso me pareció lo sucedido con la pequeña estrella cercana, al suceder tal acontecimiento comenzó a girar en torno al rayo de luz emitido por Naen, y así quedó cuando éste se detuvo, de modo que estaba continuamente girando en torno al gran árbol, tal como yo la veía.


Para la vida ese momento no pasó inadvertido, los que antiguamente se devoraban y destruían entre ellos se dirigieron hacia la franja donde existía la noche. Este hecho permitió el afloramiento de una civilización mayor, al poder poblar sin temor alguno las dos mitades de Neil, pero con precaución de no adentrarse en la franja central, y mucho menos si era de noche.

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